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La noticia de que seré nona

            Estos días son un cúmulo de risas, alegrías y recomendaciones. Es que me contaron que “seré nona”, y la emoción ha desbordado mi corazón cubriéndolo con un bálsamo suave y acariciante que me abraza toda el alma. Un bebé que llegará en los próximos meses, cerca del verano, para delicia de todos nosotros. Habrá motivos para festejar la navidad y las fiestas de fin de año.          Mi corazón se ha acelerado de una manera increíble. Pienso en nombres, en niños que se asoman a la ventana de mi vida, sonriendo. Los veo como esa foto de Dante, coloradito y muy blanco. Con ojitos pícaros y manecillas gordas.          Es increíble como se transforma todo en en un segundo de la vida. Ahora mirarle la incipiente pancita a Rosario, me da una sensación de bienestar y paz. Ahí, en ese nidito, crece una “lenteja” que será mi nietito o nietita. Aveces digo que quiero un nieto varón, y después digo que no qu...

Tiempos inciertos

Querido bloguer, estoy pensado en dejarte, porque siento que estos tiempos inciertos me desarman y no puedo tener el ritmo que quiero. Hay tantas cosas para ver, leer, escribir, analizar, sentir que las horas son cortas y los minutos se evaporan sin remedio. Estoy intentando poner mis ideas en claro, porque me lleva buena parte del día poder atender las necesidades inherentes a la vida misma, a mis mascotitas, y a las plantas que son "mi cable a tierra”. Así que escribiré cuando pueda, cuando lo sienta así, sin presiones que me indiquen que tengo que hacerlo semanalmente con el cuidado que requiere todo texto que uno lanza a este ciberespacio universal. Así que sepan disculpar las omisiones o errores de tipo o de los otros. Escribo sobre esta hoja en blanco virtual, sin haber chequeado su organización espacial, su texto y coherencia. Escribo así cómo se salen las palabras naturalmente, sin demasiado análisis. Sepan disculpar las equivocaciones pero la mente emocional me in...

Querido Blogger

Querido Blogger Hoy me informas, o yo caí en la cuenta, no sé bien cuál sería la verdad con certeza, que Google+ se eliminará del aire cibernético. Por lo tanto me pedías que mude mis datos antes de que desaparezcan definitivamente. Espero haber hecho las cosas como me pediste ya que todo lo que he escrito aquí, no tiene otro resguardo. Bah algunas cosas están en archivos de Penélope, mi compu, pero no todos, porque me gusta ver la página en blanco de este blog. Así que hoy he mudado y hecho todo lo que me has pedido. Le puse nuevo nombre al Perfil y completé lo que pude con los datos que me pediste. Puse una foto mía, en el museo de Nueva York que me encanta cómo estoy, y me siento identificada con ella. Esa soy yo. Bueno, en esta nueva estructura, que no sé como se hará para difundir lo que uno escribe, intentaré seguir haciendo lo mejor que pueda. Aunque siento que avanzo con rapidez y me falta tiempo para poder escribir todo lo que quiero. Y eso está bueno. Así que: --Bienve...

Me cambian los ojos cuando viajo.

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Sé que parecerá una situación misteriosa, pero cuando viajo, me cambian los ojos. No es que cambien su aspecto físico, no, no no. Siguen iguales, redondos, peídos, de color miel averdolado-(que es un color verde suave, pero su base en color miel). Cambian la manera de mirar todo a su alrededor. La alegría que inunda mi alma y mi corazón, se impregnan en mis ojos. Casi como un bombón de chocolate cuando lo miramos y vemos con una especie de alegría, deseo y satisfacción por lograr ponerlo en nuestra boca y que estallen sus sabores, texturas y aromas en nuestra mente, pero nosotros estamos con los ojos cerrados, mirando hacia el interior. Me gusta viajar y percibir esa sensación de sencilla plenitud, sin estrafalarios adornos que hagan ruido, sino con esa paz silenciosa y completa de la felicidad. Caminar callecitas en subida y en bajada, descubriendo cuadros marinos al final, o bosques antiguos, verdes y solitarios que me invitan a descansar en ellos. Salir en bicicleta sin rum...

Los aviones surcan el cielo en Sauce Pintos

Recordando historias, me acordé de cuándo pasaban aviones sobre la Santa María en Sauce Pintos.  Mi madre, que amaba viajar, miraba esos aviones con la emoción de un viaje. Pasaban por sobre la casa y a una altura que se los podía ver claramente. En otras ocasiones solo escuchábamos su ruido a la distancia. Pero igual saliamos a mirar. Era un ritual, salir a ver el avión que pasaban. La imaginación se nos iba en ese ruido, y aveces en esa sombra en el cielo, que nos decía que iban personas allí viajando por el espacio. Yo soñaba con esos viajes, y de grande, cuando pude viajar en avión, recordaba esos días de nuestra infancia y las anécdotas con mi madre que tanto le gustaba ver pasar los aviones sobre la casa.  Pensando en ese hecho, recordaba que mi abuela Leti, también esperaba la llegada del tren y con él, la correspondencia. Ese era un hecho que movilizaba diariamente a toda la familia, pero en especial a la abuela. Ni bien pasaba el “coche motor” ,como le decíamos, ...

El tiempo se va pasando

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El tiempo se va pasando, a veces lentamente, otras tan rápido que no alcanzo a parpadear.  Me da la sensación que no puedo cumplir con mis propósitos casi nunca, porque me distraigo con cosas superfluas, pero que me importan, y mucho. Por lo tanto no son tan superfluas.  Ahora mismo, ya es el medio día, y aún en ropa de dormir, abrigada, porque bajó la temperatura, sigo leyendo y escribiendo sin parar. Me siento rara por no seguir los “mandatos del sistema” que me dice las horas de cada actividad. Pero no tengo hambre ni sed, ni necesidad de ir al baño, cuestiones básicas que siempre me levantan de la silla y me disipan la concentración. Ahora estoy hace más de tres horas escribiendo, leyendo y procesando ideas y proyectos.  ¿Es que sólo me pasa a mí? no, eso es seguro. Tal vez no se reconozcan estas cosas que nos pasan por vergüenza. Es como si uno no hiciera nada de nada, y en realidad haces cosas que te interesan y la pasas bien, por eso te bancas la silla y est...

Las palabras se siembran...: La casa de mi infancia

Las palabras se siembran...: La casa de mi infancia : Me propuse escribir mis experiencias y anécdotas de vida, comenzando por mi niñez. La misma,  la que transcurrió a dos kilómetros de un peq...