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Mis mañanas

Abro los ojos y siento que aún es temprano. Los vuelvo a cerrar. Hago fiaca. Veo cuanta luz entra por la rendija de la ventana. Depende de eso es que pienso que hora podrá ser. Y tal vez intento volver a abrir los ojos. Tengo modorra. Escucho los ruidos. En general, trinan los pájaros si ya amaneció. Algún ruido de autos circular. Alguna conversación a lo lejos. Pero me tomo unos minutos para despertar. Medito en silencio y aquieto mi mente. Son minutos gloriosos de nada y todo al miso tiempo. Me relajo y estiro todo mi cuerpo. Muchos años salté de la cama al baño muy temprano. Ya no quiero más eso. Sólo abrir los ojos y agradecer un nuevo día, con tranquilidad. Y sentir que mi mente se aquieta y ordena sin nada que la ocupe. Hoy es un día de sol, aun que algunas nubes se ven el cielo claro. Igual me levanto, tomo mi pastilla con uno o dos vasos de agua y preparo el mate. Pongo la jarra de agua a calentar y me voy al baño. Para cuando vengo a la cocina, el agua ya está y sirvo un mat...

La cocina de la Nona

Hoy es uno de esos días en que aparecen muchos recuerdos de la infancia. Mi nona Leti. La nona que me enseño a cocinar y el placer de hacer las cosas con amor. La recuerdo en el galpón, que usaba de cocina, sentada en una silla de esterilla, baja, sobre la ventana que daba a la calle, donde no se perdía nada de lo que pasaba allí, y sobre la mesa amasando, repulgando empanadas, armando bollos o pastelitos. Mi abuela tenía el pelo corto y entrecano. Usaba anteojos de marco negro y era una mujer que se levantaba muy temprano a cocinar. Preparaba el desayuno con pan fresco, escones, y galletas con dulce, que también preparaba ella. Recuerdo esos momentos entre el humo de la mañana y el olor a masa en esa cocina, y mi abuela sentada con su delantal cubriendo sus piernas contándome lo que prepararía ese día. Mis recuerdos de la abuela Leti son casi todos en la cocina, enseñándonos a cocinar. Tengo el olor y el sabor de esos manjares impregnados en mi mente, y el humo de ese lugar con grande...

Sin nada para contar

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Hola, hoy me desperté sin nada para contar, pero igual necesito escribir sobre este tema que me hace sentir vacía. Creo que la crianza te indica que si no haces nada está mal, y eso me parece que no es así. Cada ser humano debería poder tomar las decisiones que considere para su vida sin ninguna presión social o de carácter estructural de las instituciones. Nos hemos criado para vivir una vida "normal" ... y que es normal? quién lo dice? porqué? son preguntas que me surgen porque es lo que se vive diariamente. Pienso que después de dormir entre seis y ocho horas diarias, es necesario tener algo que hace, pero muchas veces no tengo ganas de hacer nada... y no hago nada. Dirán: - Estás deprimida... Y no... no siento que por no querer hacer nada, esté deprimida, simplemente, no tengo ganas de hacer algo en particular....y me quedo pensando y diseñando alguna cosa en mi mente, que ya es hacer algo!!! Por eso intento poner mi mente en blanco y acallar las voces que me suenan e...
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Son tres, de cinco quedaron sólo tres. Dos negritos manchados y uno rojizo medio rubio. La gata los cuida, pero dos se han muerto. Nacieron el 24 de diciembre, así que uno se podrían llamar Navidad o Fiesta. No se me ocurre otro nombre. Y ahí están, llorosos pero lindos. Ya subiré algunas fotos para que los vean. Son bonitos y simpáticos, como la mayoría de los bebes o cachorros de gato y perro. Ahora duermen, los saqué de la cuchita que tienen con la gata. Pero quiero quedarme con uno de ellos y por eso tal vez necesito que se relacionen con los humanos. La gata es muy arisca.

Las palabras y la cocina

Hoy quiero dedicarme a escribir de cocina, ya que es una actividad que me gusta mucho, pero como estoy excedida de peso, siempre la niego y me aparto de todo lo que sea cocinar y comer cosas ricas. Pero hoy estoy siendo más flexible y pienso que tengo que dejar que ese gusto por la cocina corra por mi cuerpo de mi mente sin ningún tipo de prejuicio, ya que eso en si mismo no me hará engordar o sentirme mal, al contrario, creo (aún tengo que probarlo) me hará sentir mejor y tal vez eso provoque hacer lo que tengo que hacer para no estar excedida de peso y poder bajar de peso. En fin, son elucubraciones que sostengo con mi propio pensamiento y transfiero a este blog, pensando lo bueno que me resulta poder escribir al correr de las palabras sin mucho pensar en la lógica y en la poesía. Me gusta poder usar este espacio para dejar volar mi imaginación y mis ideas y mis pensamientos ... y todo lo que me ocurre sin demasiado propósito, de una manera espontánea y simple. Hoy quise esc...

Limpiar la Mente

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Las Mañanas frescas del verano ¿Es necesario dejar de pensar? Dicen que para poder tener una buena salud, es necesario poder desarrollar la habilidad de poner la mente en blanco algunos minutos durante el día. Creo que poder Meditar es una actividad que no está muy desarrollada y que posee múltiples beneficios a la persona que diariamente intenta dejar de pensar o hacer esta actividad.  Vengo practicando hace varios años, con cierta asiduidad, no digo que absolutamente todos los días lo hago, pero trato de que en algún momento pueda aquietarme por unos instantes. Creo que eso y algunas otras acciones, que desde la meditación he ido adquiriendo, me han permitido llegar a un estado de bienestar interesante luego de muchos años de correr y andar rindiendo examen para que la aprobación llegara en algunas formas a mi vida. Reconozco que fue un error y que aún estoy a tiempo de poder hacer algo para modificar esa situación.  Por eso me gusta esta época del ...

Las Madres y su día

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Día de la Madre en Argentina Ayer fue un día muy triste, si bien tengo una hija, esta pensó que cómo nosotras no festejamos el día de la madre, no tenía que ni llamarme. La verdad es que me entristeció tanto que fue un día triste en el que no salí a ningún lado. Estaba desilusionada de la actitud que tuvo para conmigo. Finalmente a las seis de la tarde ante una pregunta de ella de como estaba por WA le respondí que esperando que mi hija me llame. Obviamente me llamó pero yo estaba hablando con Elisa y no respondí. Me sentí mal y menospreciada sobre todo que he pasado parte de mi vida dedicada a ella, dejando de  lado cosas que me interesaban para poder estar a su lado en todo sentido. Pero bueno, pude desahogarme luego y me sentí mejor. Ahora entiendo mucho mejor a mi madre y su actitud. Las madres creemos que nuestros hijos deben hacer lo que nosotros pensamos, y por suerte, ellos piensan por si mismos.