Buscar este blog

lunes, 28 de septiembre de 2015

Escribir es una tarea cotidiana, hay que proponerse todos los días poder expresar algunas ideas, sentimientos, anécdotas, sucesos extraordinarios... en fin un sin número de acontecimientos que pasan en nuestra vida cotidiana, sin que nos demos mucha cuenta de eso. 
Nos imaginamos que escribir lleva una carga de cuestiones que tienen que ver con valores extraordinarios, pero la verdad es que cualquier suceso, narrado con la suficiente creatividad, es un cuento en si mismo. 
Ahora mismo estoy pensando cuantas cosas siento que puedo escribir, que me han pasado sólo este día gris de lluvia, viento y frío en Trelew.
Para comenzar podría decir que ...misteriosamente se apagaron los dos caloramas de la casa, por lo cual, la misma se enfrío de una manera gélida, No me había dado cuenta, así que me arremangue, y los prendí a los dos. Pero ahora estoy esperando que se caldee un poco el ambiente que estaba muy frío. Ahora también me abrigue con una ruana viejita que uso para taparme cuando miro tele en el living. 
Ahora, sin sentir frío, me puse a escribir esto que me había pasado, que no es nada del otro mundo, pero sucedió hoy, ahorita, en casa y lo viví plenamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario