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Y Hoy es un día gris, frío y con viento helado.   ...y se me apagaron los caloramas... por suerte pude prenderlos y ahora ya se está calentando nuevamente la casa y yo, con un poco de abrigo más, me dispongo a escribir y soñar que pronto podre lograr que me lean más. 

Escribir diariamente es una tarea

Escribir es una tarea cotidiana, hay que proponerse todos los días poder expresar algunas ideas, sentimientos, anécdotas, sucesos extraordinarios... en fin un sin número de acontecimientos que pasan en nuestra vida cotidiana, sin que nos demos mucha cuenta de eso.  Nos imaginamos que escribir lleva una carga de cuestiones que tienen que ver con valores extraordinarios, pero la verdad es que cualquier suceso, narrado con la suficiente creatividad, es un cuento en si mismo.  Ahora mismo estoy pensando cuantas cosas siento que puedo escribir, que me han pasado sólo este día gris de lluvia, viento y frío en Trelew. Para comenzar podría decir que ...misteriosamente se apagaron los dos caloramas de la casa, por lo cual, la misma se enfrío de una manera gélida, No me había dado cuenta, así que me arremangue, y los prendí a los dos. Pero ahora estoy esperando que se caldee un poco el ambiente que estaba muy frío. Ahora también me abrigue con una ruana viejita que uso para taparme...

Y siguen pasando los días...

Hoy es un día frío, gris y con viento, típico de la patagonia. Tengo que hacerme del hábito de escribir cotidianamente. Pero me cuesta poder darle un ritmo a este tema, hacer un rito en mi vida diaria. Tengo en danza mi año sabático, y lo respeto. Me desperté temprano, pero me quedé haciendo fiaca, y me volví a dormir ...pasó casi una hora. Por eso aún quiero que el despertador no suene todavía.  Hoy pensé que podría comenzar a escribir. Y así está siendo en este momento, no se si publicaré en el Blog ... pero estoy escribiendo.

La escritura diaria cómo hábito saludable ...

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Hola, hoy me levanté tarde y después de leer casi una hora...me propongo escribir. Llueve en la ciudad de Trelew, y eso hace que esté bastante frío y destemplado. Ayer intentamos ver la Luna Roja, pero estaba nublado y no pudimos. Estábamos con mis amigas Moni y Patry. La pasamos muy bien, bah, cómo siempre. Disfrutamos mucho de nuestra amistad. Siempre hablamos de nuestras cosas, casi nunca hablamos de otros o somos críticas sobre personas que no están. Eso es una de las cosas que más me gusta de estar con ellas. Comimos unas ricas pizas caseras que cociné ayer. Patry trajo un tiramisú que estaba muy rico. Comimos, tomamos unos ricos vinitos, vimos la luna Roja (que no se veía desde aquí) y disfrutamos mucho de esta amistad que tiene ya 27 años. Quería hacer mención a nuestros encuentros porque son realmente muy estimulantes. De hecho hablamos de lo positivo que es para las mujeres reunirnos y hablar de nuestras cosas y de nuestros sentimientos. Qué es saludable hacerlo y por eso...

Escribir, escribir, escribir!

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Estamos en la cocina, afuera es un día gris y lluvioso. El olor a pan recién horneado inunda todos los sentidos despertando ganas de desayunar. También el ruido de los elementos propios de la confina, con sus cucharas, y vajilla que se mueve para ser colocados en la mesa.  La voz materna llama a la familia a la mesa, con un cálido : ¡ ya está el desayuno...! Y cae uno con sus diferentes dinámicas va arribando al lugar. Las sillas crujen y se ubican en los lugares respectivos. El café suena oloroso sobre las tazas de loza y algunos comienzan a masticar crujientes tostadas embadurnadas con dulces caseros y ricas y cremosas mantecas.  Las voces de todos son roncas, como dormidas a esta hora de la mañana, excepto la de Marilim. Parece un campanilla que suena sin César, una campanella singular, alegre, chispeante. Su voz es contagiosa, vibrante, pasional. Marilim baila con su voz por toda la mesa y los objetos, las personas y todos los que pueden se dejan embrujar por ella...

Otoño dorado

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A comenzado el otoño y la luz que entra por los vidrios de la ventana del living, es tenue. Los brillos del verano, han dado paso a ese matiz polvoriento que tiene el otoño con sus dorados y suaves tonos en todo el espectro del día. No menos tenue es mi ánimo, siempre arrastrando los pies y los abrigos de paño para no resfriarse. El olor a tostadas y a café del desayuno, me abre la mente a escribir nuevos argumentos y noticias en el blog, pero algo distrae mi atención y se diluye esa energía en una simple serie de párrafos sin mucho sentido. Es que aún no organizo mis pensamientos e ideas en una forma de poder expresar realmente lo que pienso.

La autodestrucción de los días

Las noticias no son alentadoras, parece que el mundo se autodestruye todas las mañanas y se reconstruye al atardecer. La información de la radio, y en general de los medios de comunicación son violentas, y muchas veces con palabras o con imágenes  sangrientas. Esto vende, las personas quieren ver y oír cosas truculentas, y donde el protagonista sea el dolor. Es incomprensible el porqué nos llama tanto la atención las instancias de dolor, muerte y accidentes. Como son noticias que todos observamos, las agencias de noticias las incorporan como una de las más importantes. Siempre pienso que diferente sería nuestra sociedad si se informaran de las acciones que muchísimos ciudadanos o grupos de individuos realizan diariamente en bien de nuestra comunidad o del prójimo. Pero, esa información, no vende. Parece que a nadie le interesa. Soy asidua seguidora y oyente de radio.